Bienvenid@s a mi blog, donde narro mis viajes en autocaravana a lo largo y ancho de Europa


domingo, 1 de mayo de 2016

ALEMANIENG

                                                         ALEMANIENG


Viernes, 22 de abril de 2016
Llegar a nuevo destino y encontrar buen aparcamiento crea una euforia desmesurada difícil de canalizar. A mi me dio por conectarme a través de mi modem portatil y mi tarjeta pre-pago.



Y de después de un vermuth cojonudo wasapeando con la liga de mis estrellas, llegan unos macarrones con chorizo al “estilo de Huelva”, y una sobremesa plagada de cacahuetes, copas de cognac francés y chupitos de whisky escocés. Y con el cuerpo calentito y los ánimos a tope llega la hora arremangarse los calzones e irse “pa tol medio” de Heidelberg pedaleando por la verita del rio. Con su parque y su césped lleno de juventud al comenzar el fin de semana con un agradable y agradecido sol.



Y yo tan pichi, aquí me paro, aquí una foto:
-¡ Quita paleto que me jodes el encuadre!
Y así hasta el puente antiguo que da acceso al centro histórico, para aparcar la bici y pasear.




-¡¡¡Enano!!!, aquí tienes una fotico con río, puente y castillo como pediste. Espero que te guste. Me costó subir dos veces al cerro para que saliera bonita.


Con el paseo me ha entrado sed -supongo que del jamón y del queso, que no del esfuerzo de dos kilómetros pedaleando-. -¡Quien pillara este barril!-. 220.000 litros de vino, guardados en la bodega del Castillo, cuya grandiosidad y belleza es el símbolo del romanticismo alemán.


Así que me voy a gastar unas pesetas en birra alemana, que dicen están muy buenas. Pero cuando he ido a atar la bici el candado no estaba. Se ha perdido, solo, yo no he sido.
Total, que me he quedado sin paseo, y he tenido que volverme a casa con un buen cabreo. Y cuanta más gente por la calle para esquivar, más rabia. Y entre reniego y reniego he llegado hasta la puerta de casa con la esperanza de que algún alemán, tan majos que los pintan, me hubiera o hubiese dejado el candado colgando en la puerta. ¡¡¡¡ y un mojón !!!!!
Pero la sed no se ha ido con el disgusto, sino que se a multiplicado, igual que mi cabreo.
Total, que al final,después de atada la bici con otro candado y jarto de andar buscando una cervecería cerca de casa, me ha tocado comprarme la dichosa cerveza en la gasolinera. Eso sí, una Franciskaner de las buenas (y otra para el camino). Que ya no tengo que conducir ni pedalear.

Repuesto en parte del disgusto y de la sed, me he sentado a escribir esta breve crónica tomándome la otra cerveza, que ya se habrá enfriado lo suficiente.
-ahora mejor. Ya me voy acordando de más cosas.

Como por ejemplo de Karlsruhe, mi primer pueblo en Alemania. Famosa por su Palacio.



Aparcar, lo que se dice aparcar lo hice a la primera siguiendo las coordenadas que tenía anotadas. Pero a 10 kms del centro de la ciudad. Menos mal que lo tienen todo estudiado y el tren estaba a 2 minutos andando. Yo ya me frotaba las manos con el triunfo hasta que tuve que enfrentarme con la máquina de billetes.
-¿Quiere billete?, ¿cuantos quiere?, - pero todo eso una máquina y en alemán.
-ahora deduce tu lo que está escrito en la pantalla. Yo solo se que KARTEN es la Visa de toda la vida, y el Fresa me ha enseñado que 1 es EINE.
-Después de toquetearlo todo, y sin saber como, consigo el billete.
-Y ahora me avisarán por megafonía cuando llegue mi parada..... pero en alemán; igual que los tickets del super. Y la publicidad callejera. ¡¡¡Joder, estoy en Alemania!!!.



Podían tener un poco de consideración para los güiris y poner algo en inglés, al menos. Pues ni eso, de momento no he encontrado el pueblo o la ciudad que tenga un detalle. Y si esperas información en español en algún museo o lugar turístico vas fino, fino. Eso sí, cuando vienen a España



que no les falte de nada, se lo ponemos todo en su idioma, y si quieren sangría en invierno y paella para cenar pues también se le pone.

-¿Queda claro que no estoy muy buen de humor?. Es cierto “resquemor” pasajero, pero todavía no.
Pues hasta lo visto, creo que se les ha acabado la pintura para los pasos de cebra. Las aceras tienen sus bordillos rebajados y todo lo que pida la ley y el buen juicio, pero lo que viene siendo el paso de cebra en sí y su señal correspondiente no existe. Y por lo tanto los conductores ni pestañean cuando intentas cruzar, y siguen acelerando. O usas los semáforos o hay que ir con tiento y talento. Y donde halla un semáforo, allí plantados están ellos haga frío, llueva o se caiga el mundo. Que hasta que no se ponga en verde, aguantan estoicos. Debe ser su forma de ser, su cultura o su educación. Los españoles el día que enseñaron eso estabamos jugando a los futbolín.
Luego están esos cochazos, de los que ves uno al día en tu pueblo. Pues aquí ves uno cada minuto, los Porsches como “schurros”, y los incontables coches tuneados, y cuanto más ruido mejor.

-Y hasta aquí el calentón del día. Me voy a dar un paseo nocturno, a que me de un aire,.... o algo así.

Repasando fotos de Karlsruhe he encontrado una del Museo de Bellas Artes para finalizar el bloque


Entre Karlsruhe y Heidelberg, pasé un par de días en Speyer ó Espira. Encantadora ciudad de tranquilo ambiente y centro peatonal presidido por su impresionante catedral románica (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1981).



Encaramado a una de sus 4 torres se podían ver vistas del Rhin como estas




También había bastante entretenimiento a lo largo de su calle principal y alrededores


La sorpresa me la llevé al encontrarme el peculiar Technikmuseum Speyer, de dificil descripción. Aquí se expone todo artefacto que tenga motor y sirva para desplazarse. Con solo un paseo a su alrededor me encontré con ésto




Un 747, pero también se puede admirar un submarino de la 2ª Guerra Mundial, barcos y trenes variados.Se puede acceder al interior de éstos previa adquisición de la entrada de 19 € que da derecho también a una proyección en sala Imax y a visitar las naves y hangares del museo, donde guardan un transbordador espacial de la NASA, coches (F-1, Ferraris, …) motos y demás cacharros.

Y para despedirme de la ciudad, un paseo por los lagos que hay a las afueras, que incluyen playas y chiringuito. Poquito uso me parece que le dan.



Miercoles, 27 de abril de 2016

Acabo de abandonar Worms, donde la atracción era otra gran catedral románica totalmente diferente de la Speyer. Pero a pesar de ser muy bonita y, estaba bastante sucia y en obras. La ciudad también es reconocida porque aquí se originó la corriente religiosa del reformismo Protestante de Martín Lutero. También se reconoce su barrio judío, arrasado en 1938 por los nazis durante la Noche de los Cristales Rotos. La comunidad de Worms tuvo gran peso en toda Europa desde la Edad Media, y hoy vuelve a estar presente. Su cementerio conserva tumbas desde el año 1076.



Día y medio he aguantado en la ciudad, una noche. Mal aparcado en el parking de un centro comecial, lloviendo, y con poca cosa más que ver... estoy perdiendo dinero y tiempo.
La Leyenda de los Nibelungos se creó en estas tierras, y hay un museo que cuenta la historia del poema épico. Pero en el museo, las audioguías solo están en alemán, inglés y francés. Sin palabras.

Remarcable de estas tierras es también el frío que estoy pasando, por no comentar el tiempo tan cambiante al que hay que adaptarse. Puedes levantarte a las 6,30 am con un sol radiante y un cielo un azul eléctrico pero a OºC, y que a las 11,30 am el cielo se ha llenado de nubes y comience a nevar. Que después de comer llueva toda la tarde y salga el sol para un bonito ocaso a las 21 h.
Con tantas horas de sol, hay más tiempo para el turismo, y yo no necesito dormir tanto. O mejor dicho no aguanto en la cama tanto. Esoo sí, con temperaturas que no pasan de los 10ºC.
-¡ Y yo que me fuí a Almería huyendo del frío de Madrid!- cuando este año no ha hecho frío en la capital. Ahora estoy poniendo más la calefacción que en los tres años que llevo vagabundeando.
-Voy a encender la estufa ya que no siento los deditos, y a ir preparando unos callos con garbanzos bien calentitos para calentarme también por dentro. Esta tarde siesta, quizás una película, una ducha (ya toca) y a escuchar la Champions del At. de Madrid, por la única emisora que me queda: RNE.


Viernes, 29 de abril de 2016
Como cualquier viernes, aquí y en el Monte Pichincha, toca celebrar, con una “cocreta”, que llega el fin de semana. Bien instalado, con la barriga llena, café y copa, os dejo con el final del capítulo.

Cerrando la trilogía de las grandes catedrales románicas del Rhin,  os presento la de Maguncia



La ciudad no da mucho de sí, o demasiado, pues todo está muy lejos: el parking, el centro, el río.
Así que la visita ha sido una gran caminata doblando turno -mañana y tarde-. Pero no hay por donde cogerla. Eso sí, de iglesias... para jartarse, si te gustan. Para no aburrir dejo solo una muestra



-¿y yo?, pues bien, vagabundeando por Alemania, intentando difrutar del momento y la oportunidad


PD: la próxima entrega será de ríos y  castillos, para ir variando.


                                                                                                                Saludos con cariño


                                            “La vida es un viaje, no un destino”



domingo, 17 de abril de 2016

FRANCIA, TIERRA AMIGA

¡ Holaaaa !!!!
Ya estoy otra vez aquí. Otro año, otra ruta. Esta vez cruzando Francia y Alemania para visitar Escandinavia, y como objetivo de llegar al Cabo Norte. Con la autocaravana no se puede llegar más arriba, ya está bien.

Pero vamos a ir despacito, paso a paso. La primera etapa ha sido atravesar Francia, donde se han ido 15 días de largas jornadas al volante, pero donde también ha cabido tiempo de asomarme a ciudades y pueblos, y ver que se cuece por estas tierras.

La salida desde Hospitalet estaba prevista para el viernes 1 de abril, pero tuvo que retrasarse 3 días. Había partido el sábado: BARÇA – MADRID, Y era de obligado cumplimiento verlo. Pero no había bastante con verlo, también había que tomarse unas cervezas, luego comer, unos cafés, unas copas y más cervezas.



Unas cosas traen otras, y la cosa se va liando y liando y al final acabas a la 1 de la madrugada casi sin recordar el resultado del partido, aunque quizás sea mejor así. De lo que si me acordaré durante mucho tiempo será de la resaca que me acompañó todo el domingo. Tirado en el sofá, con el mando de la tele en la mano pasando canales y canales sin sentido, donde un simple pestañeo esa un suplicio. Después de comer y de una reparadora sienta, decidí arrancar. Eran las 6 de la tarde. Cualquier hora era buena para cambiar la monotonía de un domingo que se estaba poniendo cuesta arriba. Daba lo mismo si eran 50 como 500 los kilómetros que hiciese. Había que arrancar.
La noche me alcanzó en La Junquera, y allí mismo decidir tirar del freno de mano. Cualquier rincón me valía para cenar y dormir. Igual que los miles de camiones que allí se amontonaban, ocupando hasta los arcenes.
Por lo menos dormiría solo.

A la mañana siguiente las cosas se veían más claras. Visita al Castillo de Salses, ese que siempre se ve desde la autopista cuando se pasa la frontera. Cansado de verlo tantas veces desde lo lejos me fui para allá.
Guapo, guapo, impresionante. Construido por Fernando el Católico, es mas una fortaleza que un castillo al uso.


Después de esto la jornada se hizo interminable y no fuí capaz de llegar a Lyon. Viajar por la carretera es otro ritmo, y una vez caída la noche un pueblo sin nombre me sirvió aparcar y pasar la segunda noche. Y si la primera noche había sido algo ruidosa, esta lo fue peor. Al ruido de la carretera se le sumaba el de los trenes pasando a escasos 20 metros de mi almohada toda la noche. No me había percatado, y así no vamos bien.

Y al tercer día se hizo la luz. Lyon aparecía primero en los carteles, luego en forma de atascos y finalmente en los edificios y el inseparable río que acompaña a toda ciudad francesa que se precie. Y Lyon no tiene bastante con uno que tiene dos, y cruzan por el centro de la ciudad. Yo conseguí aparcar junto al Ródano, con acceso directo a su paseo fluvial desde la puerta, pero por las ventanas tenía una avenida de tres carriles. Y cada vez que pasaba el autobús su estela hacía que parecíese que estar en una barca en lugar de en una autocaravana. En una ciudad grande tampoco se puede elegir mucho y bueno si se quiere estar aparcado en el centro.


Es una ciudad que bien podría ser una mezcla entre Burdeos y Budapest, o algo parecido, y con de todo
                                                   Su iglesia sobre la colina de Fourviere



                                                    sus agradables paseos a la vera del río



donde el pueblo tiene su punto de encuentro para pasar la tarde tomando el sol (cuando sale), haciendo algo de botellón (los bares están muy caros por aquí), un poquito de deporte o cualquier otra cosa imaginable.



Para los más forofos aquí está el campo de fútbol del Olimpic de Lyon, construido en 1919. Me parece que le están construyendo uno nuevo.


Después de tanto cemento, asfalto y coches, un poquito de verde me apetecía. Le tenía el ojo puesto a una ruta de 4 horas por la montaña, pero al final se quedó en un paseo de 500 metros. Menos mal que la cascada es bonita.


A pesar de tanto de sufrir y sufrir poco a poco me iba haciendo a la idea de donde estaba y a donde iba. Nada que ver con mis escapadas a Castellón, Murcia o Almería. Donde primero te das cuenta es cuando pones la radio. No está el Herrera ni la Nierga por las mañanas, tampoco la Otero o el Francino por la tarde. Solo por las noches la frecuencia media, la AM, aparece poco a poco y se va dejando sintonizar: RNE y con suerte la Ser. Al menos pillo el fútbol y los noticiarios deportivos.

El siguiente objetivo era un complejo para la producción de sal de 1776. Diseñado por un iluminado de la Ilustración francesa, hacía llegar la salmuera desde 20 kms por una tubería, para procesarla y convertirla en sal.


Y por fín un aparcamiento decente, es la ciudad de Besançon, donde los más remarcable es su gran ciudadela encaramada en un peñasco, con un meandro del eterno río de turno rodeando todo el casco antiguo:


                                                    con unas vistas de competición



y algo de historia, como los postes donde fusilaron a 100 miembros de la resistencia en la 2ª Guerra Mundial



y para hacerle más agradable la visita a los niños, han montado un jardín zoológico dentro de las murallas, con la versión del príncipe azul antes de que le dieran el beso



y  “una canguro” sospechosa tomando el sol, aunque a mi me parece que le falta una barra de bar y una birra,



también hay espacio para  frikis, que se reproducen en cualquier lado y decoran su casa como mejor les viene



Entrando en la región de Alsacia uno se da cuenta de que algo está cambiando. La arquitectura, los nombres de los pueblos, los pelicos rubios,.... Región  disputada por alemanes y franceses desde no se sabe, y solo en el s. XX cambió 4 veces de nacionalidad. Y el vino blanco se les da muy bien y en abundancia.
Los pueblos son turísticos, con casas de estructura de madera vista y fachadas  en llamativos colores pastel




                    y que no falte el río, más grande o más pequeño, en versión canal o al natural




Y la lista de pueblos apetecibles no se acaba, todos con el mismo patrón pero todos diferentes: Kayserberg, Obernai, Hunspach, Wissembourg. Todos apuntando a un origen más alemán que francés.
Y entre todo este lio de pueblos de nombre impronunciable y más difícil memorizable, aparece la Línea Maginot, una red de fortificaciones militares cuyo máximo exponente es el Fuerte Schoenenbourg


una obra de ingeniería enterrada a 30 m de profundidad con 3 kilómetros de longitud, con capacidad mantener enterrados a más de 600 soldados durante 3 meses, con la única dedicación de pegar cañonazos al enemigo.



Nunca fueron conquistados por los nazis, y sus propios mandos les tuvieron que pedir por favor que salieran. Hacía una semana que Francia se había rendido, y ellos dale que te pego a cañoncito.

Para finalizar una casa diferente, donde no me gustaría dormir en la buardilla, ni debajo, ni en el otro...



Y esto es todo lo que han dado  estos 15 días por una tierra, que a pesar de ser francesa es muy agradecida para los que viajamos en autocaravana. Todo son facilidades y buen rollito. Ahora me queda lidiar con lo desconocido, con los alemanes. Vamos a verlo, porque de entenderlo vamos muy muy mal. ¿ spik inglisss?


                                                                                           Saludos desde Karlsruhe, a 17 de abril de 2016





jueves, 29 de octubre de 2015

EL REGRESO

Tras la sorpresa de Lisboa, llega la magia de SINTRA. Una ciudad rodeada de colinas plagadas de palacios, castillos, chalets, parques y jardines que crean un ambiente de fantasía donde la imaginación no encuentra freno. Algunos de estos edificios tienen un antiguo origen, como el Castillo de los Moros o el Palacio Nacional,


pero la mayoría tiene sus orígenes en la corriente romántica que adaptó Europa en el s.XIX. Es el caso del Palacio da Pena, que con su mezcla de formas y colores parece creado por Disney


o como la Quinta da Regaleira con jardines enigmáticos y laberintos subterráneos de accesos increíbles como este pozo de 30 m de profundidad con una escalera interior en espiral de 8 plantas


Eso sí, todo tiene un precio, y los portugueses no pierden el tiempo y pretenden salir de la crisis a costa de los turistas. Todo se paga y bien. Para ver todos estas maravillas tuve que rascarme el bolsillo: 35 € en un bono conjunto, sin tregua alguna a estudiantes o desempleados.
Pero bien vale la pena, aunque sea necesario estar en forma para enfrentarse a las inevitables cuestas, que como recompensa obsequian al esforzado con vistas inolvidables


Si las piedras y la historia no son lo tuyo, puede que las playas y el mar si llamen tu atención.
ERICEIRA podría ser un buen destino, con un sinfín de pequeñas playas encajonadas entre acantilados, que a lo largo de algunos kilómetros crean la 2ª Reserva Mundial de Surf.


A mi me ha dado tiempo de verlo bastante bien. Todo un fin de semana a pie de playa viendo como un temporal me impedía casi salir de casa, aunque me tenía entretenido con un espectacular oleaje


Y para que la temática no se haga muy monótona: MAFRA, su Palacio Nacional y su biblioteca !!!



Y de vuelta al mar, pues la verdad es que no me canso nunca de él, siempre infinito, siempre diferente. Esta vez el destino es la amurallada PENICHE y su Cabo Carvoeira, de impresionantes paisajes acantilados y playas surferas (10 días después se celebraba el Campeonato Mundial).


Este lugar se complementa con una suculenta oferta gastronómica de marisco y pescado, donde nunca faltan las olorosas sardinas, plato nacional olvidado ante el bacalao.
Es un placer pasearme ante tantos restaurantes leyendo sus cartas y descubriendo platos nuevos, aunque poco a poco vaya salivando más y más. La solución sería entrar en cualquiera de ellos, pero te aseguro, y lo tengo comprobado, que no hay nada más triste que sentarse solo en un restaurante a disfrutar de la mesa. Estando solo la fiesta desaparece y el disfrute queda en simple comida.
Yo me contento con disfrutar de los lugares, de ver cosas nuevas, pasear y conocer, que para comer ya tengo buenos supermercados, mi cocina y mi comedor, a los que buen rendimiento saco. Además mi presupuesto no se ve tan perjudicado y me ahorro volver con unos buenos kilos de más.
Algún día volveré acompañado y podré llevar a mi acompañante a cualquiera en estos lugares que me hicieron babear.

                                          El que no se consuela es por que no quiere.

Lo que no tiene discusión es que con la barriga llena, aunque sea de patatas fritas y un litro de vino, todo se ve mejor, todo tiene mucho mejor aspecto. Tal cual ocurrió en ÓBIDOS, histórico pueblo muy visitado en esta época por autocares de jubilados camino de Fátima. La belleza de este pueblo es tal que se considera una de las 7 Maravillas de Portugal, y se remonta al s.XIII cuando el Rey Dinis lo ofreció como regalo de bodas a su esposa.
Totalmente rodeado por una muralla, se puede pasear sobre ella contemplando el pueblo y su sobrio castillo convertido en la primera “pousada” del país. Durante mis días de visita se inauguró el Festival Literario Internacional de Óbidos, y todo estaba muy arregladito, con un estupendo ambiente medieval y conciertos gratis por las noches.



Con este plan, y un buen aparcamiento con todos los servicios necesarios, no hay prisa por marcharse, y la tranquilidad y la paciencia lleva a poder ver atardeceres como este



En el centro de Portugal se agrupan varias localidades que acogen un conjunto de edificios religiosos protegidos por la UNESCO y considerados Patrimonio de la Humanidad por su historia y valor artístico. Se localizan cerca del Santuario de Fátima, que solo está protegido por Dios.
En este viaje me he decantado por el criterio de la UNESCO, visitando:

1 - ALCOBAÇA: con un monasterio románico cisterciense de grandes dimensiones


que acoge los sepulcros de D. Pedro y su amada Dña. Inés, con su triste historia de amor. Ella fue asesinada para evitar que se casara con él. Cuando él fue rey, desenterró a su amada, se casó y coronó su cadaver, y obligó a sus asesinos a rendirle homenaje besando su mano en descomposición

2 – BATALHA: monasterio gótico levantado para conmemorar la victoria portuguesa en la batalla de Aljubarrota, donde los lusos, con 6000 hombres vencieron a los castellanos con 30.000.



3 – TOMAR: el Convento de Cristo fue fundado por los templarios en 1160, construyendo un templo circular, con un altar en su centro, todo ello totalmente decorado con pinturas, frescos,...


Esta maravilla se encuentra dentro del recinto amurallado de la ciudad, junto al castillo.


Pero en Tomar no todo ha sido bonito y fácil. A punto estuve de mandarlo todo a Tomar¡por culo!. - Son las 16.30 horas y acabo de sentarme en el sofá a tranquilizarme con una cerveza y un cigarrito, aunque todavía no he comido. Me ha costado encontrar aparcamiento 1 hora y 10 kilómetros dando vueltas por una ciudad de 16 mil habitantes, para acabar pagando en el camping. La zona donde suele aparcar mi gremio está ocupada por la Feria, por una mierda de feria .

Saturado de tanta iglesia, recurro de nuevo al mar para descansar en NAZARÉ. Una tremenda playa me acoge, vista desde un promontorio acantilado sobre el que se asienta parte de la ciudad.


En estas playas se produce una ola de más de 30 metros de altura debido a las especificidades del fondo marino, y que solo algún temerario se atreve a intentar surfear. Por desgracia, y a pesar del mal tiempo, el mar estaba en calma, pero las fotos se pueden ver por todo el pueblo, e impresionan



La playa vuelve a estar emparejada con una impertinente lluvia y unos cielos muy nubosos




COIMBRA
23/10: es viernes y comienza el fin de semana, y para celebrarlo he comido de restaurante. Ha sido un exquisito y famoso bocadillo de cochinillo asado regado con abundante vino, café y copa.
Paseando de vuelta a casa atravieso el parque, cuyo suelo está alfombrado por miles de hojas de platanero, y de repente observo como, unos metros por delante, otra hoja cae lentamente balanceán- dose hasta camuflarse en el suelo. A pesar de la simpleza del acontecimiento, me quedo inmóvil esperando volver a ver otra otoñal caída, pero van pasando los minutos y no ocurre nada.
Mientras espero me entretengo imaginado esta arboleda cual nocturno firmamento, y a estas caducas hojas en caída libre como estrellas fugaces. Y cuanto más tiempo pasa más me reafirmo en esta comparación, pues a pesar del tiempo esperado no he vuelto a ver caer otra hoja.
Continúo camino sintiéndome afortunado de haber visto caer … una hoja de platanero.

Y además de ser famosa por sus hojas voladoras, Coimbra posee una de las universidades más viejas de Europa, fundada en 1290, aunque me he negado a pagar por visitar sus joyas: la biblioteca y la sala de diplomaturas; pedían 9 €, cantidad realmente astronómica en este caso. Además ya tengo en casa la gran biblioteca del Escorial o las salas de la histórica Universidad de Alcalá.
A pesar del cabreo ante este intento de atraco, he disfrutado de una bella ciudad que se eleva a orillas del rio, contemplándola desde mi aparcamiento, en el parque, en la orilla contraria.


Acabo de cruzar la frontera y de cambiar de nuevo la hora. 2 veces en una semana. Pero no volveré otra vez con el tema. Solo me queda una semana de ruta, durante la que daré cuenta de Cáceres y del Parque Nacional de Monfragüe, y de alguna cosita más. Pero estos lugares los dejaré para que los descubrais vosotros.

                                                                                                                    Saludos y hasta pronto