Bienvenid@s a mi blog, donde narro mis viajes en autocaravana a lo largo y ancho de Europa


lunes, 5 de octubre de 2015

DESTINO LISBOA

Hola

Vuelvo a la carga, y de nuevo en guerra con los relojes. En Portugal  funcionan  con la hora Inglaterra ( 1 hora menos que en España) y adoptan los horarios franceses.  Son muy  gilternacionales.
Así que me encuentro funcionando con  la hora en portugués,  escuchando la radio española a su debido horario,  y de culo siguiendo unos horarios  comerciales sin pies ni cabeza: de 10 a 12.30 o 13 horas y de 14 a 17.30,  con suerte a 18 horas. Todo un ofertón  cuando se trata de establecimientos  ofrecidos al turismo.

Y  así me va. Que desde que crucé la frontera no sé lo que es una siesta, pero eso sí, nunca me he acostado tan temprano. Y es que cuando no puedo visitar nada por estar cerrado ( a las 6 de la tarde !!!) o porque es de noche ( a las 8 de la tarde!!!!!!!), suelo coger el caminito de casa. Y por mucho entretenimiento que tenga, a las 10 ya estoy cenado y con el culo cuadrado, por lo que suelo tirar pasillo palante hasta la suite.

Las sorpresas que me han deparado las tierras extremeñas, aquí  se han estado haciendo esperar hasta llegar a Lisboa.  Por el camino he cruzado una de las tierras más pobres, deshabitadas y desoladas de toda Europa. En ellas abundan los castillos y  fortificaciones creadas entre los siglos XIII y XVII, durante las guerras contra el islam y posteriormente contra España. Pero esas batallitas las dejaremos para otra ocasión.

ELVAS es uno de los mejores ejemplos de lo dicho. A 15 kilómetros de la frontera, muestra un antiguo castillo, y también dos auténticos fuertes y toda una ciudad amurallada con diferentes líneas de baluartes.



Pero también suma a su gran oferta arquitectónica un portentoso acueducto que cruza la ciudad



Si pudieses desplegar un mapa de Portugal, se podría ver un triangulo entre las ciudades de Elvas, Vila Viçosa y Estremoz. En esa zona se encuentra una veta de mármol de 40 km de largo y 2 de ancho, que se explota desde hace más de 2000 años.  El 80% de mármol utilizado por los romanos en Mérida proviene de aquí.

En VILA  VIÇOSA  pude colarme en una de las canteras a cielo abierto que hay. Era domingo y no trabajaba ni el vigilante.


Y gracias a estas canteras, esta ciudad es llamada “la ciudad de mármol”, donde hasta los bordillos y los adoquines resplandecen al sol


Pero no solo es famosa por el mármol. La dinastía de los Bragança, que reinó Portugal durante siglos hasta que un anarquista mató al rey a su príncipe,  construyó aquí el magnífico Palacio Ducal y anteriormente uno de sus muchos castillos. En este último se exhibe  una portentosa colección de caza que fue acumulando el Rey D. Carlos en sus ratos libres, que por la extensión de la exposición, tuvieron que ser muchos. Y luego critican al pobre Juan Carlos por un elefante.


                                         La verdad es que algunos todavía imponen respeto.

ESTREMOZ es la siguiente parada. La entrada al pueblo no puede ser más esperanzadora



Aunque realmente es lo único que ofrece, junto con su gran  plaza central o Rossio, que recuerda a las grandes plazas de  Sudamérica, rodeada de iglesias, palacios y edificios oficiales. El castillo que se observa en las fotos, como en muchos otros lugares está ocupado por una Pousada, la versión lusa de nuestros Paradores.  Y como ocurre en España, no ponen ningún problema a la hora de visitarlo.


Y llega la hora de la verdad.  El momento de enfrentarse a  mi primera gran ciudad: LISBOA.  Fundada en el estuario del Tajo, se desparrama por diferentes colinas, cada una con su mirador, a los que se sube con sus famosos y antiguos elevadores. Antiguos pero románticos son también sus traqueteantes tranvías.  Famosos son sus Pasteles de Belem, aunque la oferta pastelera no tiene fin.  Pero no solo de dulce vive el turista.  Docenas de espectaculares iglesias, otros tantos museos y más restaurantes,  hacen las delicias de los miles y miles de turistas que pueblan y abarrotan terrazas y  las calles.


La llegada fue triunfal, logrando aparcar  justo al lado de la Torre de Belem  y del Monasterio de los Jerónimos      (ambos edificios Patrimonio de la Humanidad).  Increíble.




Tanta era la emoción que iba de un lado para otro: a la Torre, al Monasterio, un museo, el rio Tajo, p´aquí y p´alla…. Hasta se me había olvidado comer. Así que, pasadas las 5 de la tarde,  decido descansar y comer algo para volver a atacar  a la puesta de Sol y conseguir algunas fotos más . Pero las ganas de comer se me atragantaron al encontrarme la casa con un cepo de la policía en la rueda. El estúpido consuelo era que como yo, había 10 autocaravanas más que había ignorado la indicación de que ese parquing estaba prohibido para nuestros vehículos.  La broma….130 euros.

Al día siguiente, ya digeridas las penas, me puse bien guapo para recibir la visita de mi amigo Javier, en viaje de negocios por la ciudad.  Me ha puesto al día de una ciudad que conoce bastante, paseando arriba y abajo por sus colinas


             y lo hemos celebrado con unas cuantas cervezas, algo de bacalao y un par de wiskises.



Es muy cansado acostumbrase a una ciudad desconocida y tan grande, con tantas cosas por ver y tantísimas cuestas. Así que para descansar y recuperar  fuerzas para la próxima visita me voy unos días a la costa. El sol y la playa son un buen recuperador, así como la ingestión de abundante líquido para combatir al SOL.

CASCAIS   es mi destino elegido, donde quedan  los palacios de tiempos mejores.



Ambiente turístico, todo plagado de restaurantes y pubs, muy dirigidos a un público anglosajón, que se desparraman por terrazas y locales comiendo y bebiendo, y disfrutando de la Copa del Mundo de Rugby y de la Liga inglesa de futbol.  Yo conseguí ver las motos rebuscando por  todos los bares.
En ESTORIL, a 4 kms,  se encuentra el casino que inspiró a Ian Fleming en “Casino Royale” de  James Bond.
Pero también quedan auténticas playas salvajes, propicias para la práctica del surf.



Con fuerzas renovadas, vuelvo a  LISBOA, ya con un buen y céntrico aparcamiento, a orillas del  Tajo, cruzado aquí  por dos impresionantes puentes. El 25 de abril, fue construido por el equipo del Golden Gate.


El otro es el Puente de Vasco de Gama, de 17 km, construido para la Exposición Universal de 1998


así como todo un barrio de modernos edificios,  hoteles,  oficinas, museos, el Oceanario, el Arena,…



                En esta segunda estancia he podido disfrutar de la inmejorable compañía de Sofía
                           con la que  he disfrutado durante 4 días, compartiendo corridas




 y monumentos como el Panteón Nacional, donde está enterrado el futbolista Eusebio, o iglesias 





jueves, 17 de septiembre de 2015

POR TIERRAS BELLOTERAS

He pasado prácticamente todo el verano  en tierras gabachas, con el eterno incordio de adaptarme a los horarios de comercios y restaurantes,  donde la punta de lanza del despropósito es cenar  a las 7 de la tarde.

Y ahora, tras tres días de tránsito en Madrid, en mi cerebro vuelven a surgir las chispas,  se cortocircuita y empiezo a oler a churrasca, mientras ciertas partes de mi anatomía se van hinchando poco a poco. Situarme en tierras extremeñas, durante la primera quincena del mes de septiembre, y como no puede ser de otra forma debo adaptarme, como si de un autómata se tratase, a una nueva forma de entender la vida, a otro ritmo y a otros horarios.

Mientras en los restaurantes franceses tomaban nota a los primeros comensales a las 12 del mediodía, aquí a esas horas comienzan a levantarse las persianas de los locales, y aún les queda limpiar, preparar mesas, un cigarrito y preparar comidas. Y cuando al otro lado de los Pirineos ya están preparando la cena, aquí vuelven abrir puertas comercios, restauración y turismo, tras un “merecido descanso y una reconfortante siesta”.

Los campeones del despropósito los he encontrado en Don Benito durante la celebración de las fiestas locales. La corrida de rejoneadores marca su inicio a las 21 horas, ya anochecido,  y los conciertos comienzan a las 23 horas para acabar a las 04.30 a.m. No tengo más remedio  que pasearme por todo el Ferial, arriba y abajo, entre cacharritos,  niños histéricos y música chirriante, haciendo tiempo para que comience la música.

Quedan veinte días para que acabe el verano, el sol ya no lo abrasa todo, ya no tocan siestas de 2 horas
                          ¡NO!,  ¡NO!  y  ¡NO!,   ¡NO ES NORMAL!!!!!!!!!!!!                     ¿O  SÍ?

A medianoche aparecen  niñas que rozan la mayoría de edad  con las famosas bolsas verdes del botellón .

A la 1 de la mañana tengo que retirarme a casa en busca de ropa de abrigo (la tiritera no me deja encender ni un cigarro, y la cerveza no apetece ni regalada), pero vuelvo, y aguanto hasta el final, aun sin tener que amortizar una entrada que ha sido gratuita.  Lástima que el espectáculo no ha cubierto mis expectativas, y los “Tributos” a los Rolling Stones y a AC/DC  han sido un fiasco. Solo se salva el de Fito por Fitoscopia.

Acabo de cruzar la frontera a Portugal, y lo primero es cambiar la hora, 1 menos, como en Canarias.
Ahora a las 8 de la tarde, en Elvas, ya es de noche. Más cambios,  ni que  fuese un camaleón. Acabaré trastornado, más todavía. Ésto, creedme, es más duro de lo que parece.

Pero no seré yo el que se queje, aunque lo parezca, pues es todo un privilegio poder viajar por ESPAÑA.          En este nuevo bolo la misión es Lisboa, atravesando para ello Extremadura y el centro de Portugal, en un circuito circular que exige dos meses aproximadamente.

Comienzo por tierras toledanas, TALAVERA  DE  LA  REINA  ofrece sus cerámicas y su circuito internacional de motocross a orillas del Tajo. Es sábado, la selección de futbol se la “juega” en la tele, hay bares,………


Entro en Extremadura visitando a su patrona en el Monasterio de Guadalupe, donde intento limpiar mis pecados y mi resaca con un par de cañas,  acompañadas ambas de la típica morcilla de Guadalupe. Demasiada  morcilla, demasiado sol y demasiada gente celebrando  el Año Jubilar.



Prefiero la tranquilidad que ofrecen por estos lares los diversos pantanos que heredamos de Paquito, que aquí ofrecen un tuneado tal, que se puede disfrutar de auténticas playas. Tal es el caso del embalse de Orellana (en la foto),  y también  en el embalse de Alange.



Tras recobrar la compostura, visito MÉRIDA y todo su arte rescatado de un esplendoroso pasado. Aprovecho que todas las entradas son gratis. Se celebra el Día de Extremadura,  es 8 septiembre.



Tanto pasado se conecta con  el espectacular presente  a través del eterno y extenso Guadiana:
                                                 Puente Lusitania, de Santiago Calatrava


                                         Museo Nacional  de Arte Romano, de  Rafael Moneo.


Tras una de cal, otra de arena. Demasiados monumientos y tantisma kultura, exigen algo de relax y esparcimiento. Lo encuentro de nuevo en las playas del embalse romano de Proserpina, a 5 km de Mérida.



Siguiendo el río Guadiana llego hasta BADAJOZ, con sus puentes, su alcazaba, y sus iglesias, que se intercalan con un sinfín de bares y tascas. El sábado acaba como no, en el bar, disfrutando del At. Madrid-Barça. Me voy pa casita dando palmas, con la euforia descontrolada por el triunfo y el alcohol.



                                           ¡ hasta aquí llega la fama de nuestras mujeres !


Última parada antes de cruzar la frontera, OLIVENZA.  Pequeña pero magnífica, con sus murallas y fortificaciones, y donde las iglesias muestran la influencia portuguesa de los azulejos, tras años de pertenencia al reino portugués.




Donde menos te los esperas puede aparecer una fuente mágica o un Museo de Papercraft, ¿lo cualo?




A 16 de septiembre, sufro  la lluvia y el viento de la ciclogénesis  encerrado en casa, lo que me permite disfrutar del tiempo y la tranquilidad para colgar esta humilde crónica.     

                                                              Besos y abrazos.

jueves, 3 de septiembre de 2015

EL FINAL DEL VERANO ..... LLEGÓ





               EL   FINAL DEL   VERANO  .....  LLEGÓ

Tras sufrir durante más de un mes el calor infernal de Madrid, intentando esquivarlo  escondido en las sombras, detrás de cristales dobles, persianas y cortinas y con mucha cerveza fría, llega el momento de la ansiada escapada, de la desconexión,.... más o menos.
Y no hay nada mejor que un buen montón de nieve para combatir tantismo calor.  Será la nieve de los Pirineos y su alta montaña, aislada, solitaria y fresquita.

Para comenzar, una buena ascensión por el Valle de Pineta, en el Parque Nacional de Ordesa


                                y un buen revolcón  por la nieve a los pies del Monte Perdido.


 Una vez bajada la temperatura y calmado el mono de naturaleza salvaje, cambio de montaña, ya en           la vertiente francesa. Coll de Aspin y una larga y multitudinaria jornada de Tour.



Pero tanto alboroto cansa, por lo que lo contrarrestamos con 4 días a más de 2000 metros, junto a la presa del Lago de Cap de Long (Reserva Natural Neouvielle - Parque Nacional des Pyrenées), con una inacabable oferta de vistas, rutas y diferentes lagos para un baño extremo.




Para seguir manteniendo las ideas frescas, nada mejor que una buena excursión a los pies del Vignemale, y así contemplar la espectacularidad de su glaciar y su pared de más de 800m de verticalidad. Punto de partida Cauterets -Pont d´Espagne.



Volviendo de nuevo a España por el Puerto del Portalet, y a un par de kilómetros de la frontera, esta magnífica piedra se presenta como un reto. Una lástima, no pude con ella, pero casi.



Y todo esto solo ha sido para hacer tiempo, pues la cita ineludible estaba aquí, en el embalse de Lanuza, en Sallent de Gállego y su Festival Pirineos Sur, con Goran Bregovic en concierto. Magia.



De vuelta a Francia (Conflent -Rosellón), esta vez desde Puigcerdà, nos dirigimos hacia Prades por el valle del Tet,  pueblos muy interesantes (Vilafranca, Eus), formaciones naturales mágicas

                                                         "Los Órganos" - Ille-sur-Tet


                                        Gruta de Grand Canaletes - Vilefranche de Conflent



                    y milenarios monasterios colgando sobre el abismo: S. Martí del Canigó


Después de tanto salvajismo, algo de civilización no hace daño si no es por mucho tiempo. El justo para reponer provisiones y darle un repaso a un castillo tan majo: Foix.


Pero las piedras son como las drogas, o como las Pringles, que una vez tocas una ya no puedes parar.     Y si el castillo de Foix era muy mono, el de Carcasonne es todo un gorila de espalda plateada.

                                                                        "La Cité"





Y si insistes y rebuscas encontraras castillos en todos los pueblos, sobre cada valle, dominando el horizonte. Y la zona más apropiada es el País Cátaro, con decenas de castillos, historia y leyendas.

                                                                 Castillos de Lestours


Y como las vacaciones se van acabando, vamos volviendo a España por el puerto de la Bonaigua,


y cualquier oportunidad nos sirve para dar un paseíto y refrescarnos en las frías aguas de montaña.

                                                                 Lago de Gaube


Como traca final y último empujón la fiesta del "Cipotegato" en Tarazona. La auténtica batalla del tomate, de tradición centenaria, que culmina unas auténticas vacaciones de todo un verano.