Bienvenid@s a mi blog, donde narro mis viajes en autocaravana a lo largo y ancho de Europa


jueves, 3 de septiembre de 2015

EL FINAL DEL VERANO ..... LLEGÓ





               EL   FINAL DEL   VERANO  .....  LLEGÓ

Tras sufrir durante más de un mes el calor infernal de Madrid, intentando esquivarlo  escondido en las sombras, detrás de cristales dobles, persianas y cortinas y con mucha cerveza fría, llega el momento de la ansiada escapada, de la desconexión,.... más o menos.
Y no hay nada mejor que un buen montón de nieve para combatir tantismo calor.  Será la nieve de los Pirineos y su alta montaña, aislada, solitaria y fresquita.

Para comenzar, una buena ascensión por el Valle de Pineta, en el Parque Nacional de Ordesa


                                y un buen revolcón  por la nieve a los pies del Monte Perdido.


 Una vez bajada la temperatura y calmado el mono de naturaleza salvaje, cambio de montaña, ya en           la vertiente francesa. Coll de Aspin y una larga y multitudinaria jornada de Tour.



Pero tanto alboroto cansa, por lo que lo contrarrestamos con 4 días a más de 2000 metros, junto a la presa del Lago de Cap de Long (Reserva Natural Neouvielle - Parque Nacional des Pyrenées), con una inacabable oferta de vistas, rutas y diferentes lagos para un baño extremo.




Para seguir manteniendo las ideas frescas, nada mejor que una buena excursión a los pies del Vignemale, y así contemplar la espectacularidad de su glaciar y su pared de más de 800m de verticalidad. Punto de partida Cauterets -Pont d´Espagne.



Volviendo de nuevo a España por el Puerto del Portalet, y a un par de kilómetros de la frontera, esta magnífica piedra se presenta como un reto. Una lástima, no pude con ella, pero casi.



Y todo esto solo ha sido para hacer tiempo, pues la cita ineludible estaba aquí, en el embalse de Lanuza, en Sallent de Gállego y su Festival Pirineos Sur, con Goran Bregovic en concierto. Magia.



De vuelta a Francia (Conflent -Rosellón), esta vez desde Puigcerdà, nos dirigimos hacia Prades por el valle del Tet,  pueblos muy interesantes (Vilafranca, Eus), formaciones naturales mágicas

                                                         "Los Órganos" - Ille-sur-Tet


                                        Gruta de Grand Canaletes - Vilefranche de Conflent



                    y milenarios monasterios colgando sobre el abismo: S. Martí del Canigó


Después de tanto salvajismo, algo de civilización no hace daño si no es por mucho tiempo. El justo para reponer provisiones y darle un repaso a un castillo tan majo: Foix.


Pero las piedras son como las drogas, o como las Pringles, que una vez tocas una ya no puedes parar.     Y si el castillo de Foix era muy mono, el de Carcasonne es todo un gorila de espalda plateada.

                                                                        "La Cité"





Y si insistes y rebuscas encontraras castillos en todos los pueblos, sobre cada valle, dominando el horizonte. Y la zona más apropiada es el País Cátaro, con decenas de castillos, historia y leyendas.

                                                                 Castillos de Lestours


Y como las vacaciones se van acabando, vamos volviendo a España por el puerto de la Bonaigua,


y cualquier oportunidad nos sirve para dar un paseíto y refrescarnos en las frías aguas de montaña.

                                                                 Lago de Gaube


Como traca final y último empujón la fiesta del "Cipotegato" en Tarazona. La auténtica batalla del tomate, de tradición centenaria, que culmina unas auténticas vacaciones de todo un verano.

sábado, 18 de abril de 2015

Y DE NUEVO ESPAÑA

Acabado el circuito por el sur de Portugal, he vuelto a España entrando por Badajoz.
La primera visita ha sido Jerez de los Caballeros. Ciudad marcada por su característico perfil,



donde destaca la abundancia de iglesias con interesantes torres de ladrillo, decoradas con cerámica vidriada y yeserías. 


Los restos de la Semana Santa inundan las iglesias: pasos y esculturas fuera de lugar



A pesar del turismo, la ciudad mantiene su aspecto natural, sin abusar de la oferta gastronómica y prescindiendo de los comercios tipicamente turísticos.

Zafra fue la siguiente escala. Su carta de presentación es su Castillo,  hoy  Parador Nacional.



Y la vida discurre alrededor de sus múltiples plazas y parques, representadas por la Plaza Grande y la Plaza Chica, donde se concentra la mayor oferta de tapas, raciones y otras distracciones del paladar.



En Aracena todo gira alrededor de la Gruta de las Maravillas, donde durante una hora la imaginación se queda corta ante los caprichos de la naturaleza. Las fotos están prohibidas, por lo que tendreis que hacer vuestra imaginación, y pensar que la montaña que soporta las ruinas del castillo está hueca, y por ella corren grupo tras grupo los turistas previo pago de 8.5 €.


Finalmente llego a Riotinto. Un pueblo que se ha reinventado a si  mismo. tras el cierre de las minas, la crisis arrasó el pueblo.  Pero de los restos de las explotaciones mineras, surgió la explotación turística.  Una gigantesca area ha sido explotada desde hace 2000 años, pero fueron los ingleses en el s. XIX quienes más se aprovecharon.

Se puede decir que arrasaron con todo, pero gracias a esto, ahora se puede observar un panorama único, pues los colores que la tierra escondía en su interior ahora se desbordan allá donde mires.
Parece otro planeta, donde los rojos, los ocres, los amarillos y violetas  del los minerales se mezclan con el verde de la vegetación y el azul del cielo. Increible.



A esta magia se le suma  la del río Tinto. Nace entre minas, y su color rojo es de origen natural, por la oxidación de los minerales que arrastra. Su acidez y la vida que en el se desarrolla a sido estudiada incluso por la NASA para un futuro viaje a Marte.


jueves, 9 de abril de 2015

ALENTEJO

Antes de adentrarme en el profundo Portugal del Alentejo, pasé unos días perdido por playas salvajes, volviendo a alucinar con la naturaleza mágica de las mareas. Si a éstas les acompaña un buen viento, el juego de las olas convierte el espectáculo en supremo. Y si lo puedes ver desde dentro de casa, bien apoltronado, con un vinito, un poquito de queso… ya no se puede pedir más,… ¿o sí?




Ahora, escuchando el repicar de la lluvia en el techo y con un panorama gris que confunde el agua del embalse con el del encapotado cielo, que más parece Escocia que la prima de Extremadura,  intento hacer memoria y resumen de estos días pasados. Y los recuerdos  están ahí,  algo apelotonados por la distancia temporal y por la relativa velocidad de este recorrido. Pero con un poquito de esfuerzo y concentración creo que podré recuperarlos.

Primero dejarme hacer un pequeño resumen de estos días y de esta tierra, donde tienen un obsesión por adoquinarlo todo. Si las iglesias están alicatadas hasta el techo, los pueblos y ciudades están  adoquinados  hasta en el carril bici. Todo, y todo significa todo, tiene adoquines. Calles, aceras, pasos de cebra y parquines, presentan estas piedras, ya sean antiguas y con solera o de nueva factura y diseño. Pero sea cual sea su origen  siguen dando mucho por culo a la hora de andar, correr o montar en bici.

Otra característica definitoria de estas tierras  llega a la hora de comer. Tan acostumbrados que estamos en casa con nuestros menús, aquí te vuelves loco para encontrar alguno. Su oferta es el “plato del día”, que pueden adornar con una sopita y un postre, pero al final o te quedas con hambre o palmas pasta.

Y para finalizar, la hora.  Siempre una hora menos, como en Canarias. Así que la luz solar provoca en el individuo, o sea, yo mismo,  un descontrol  tal, que no sabe donde está. Hay mañanas que pienso que estoy en Francia y otras que estoy en L´Hospitalet.  Y es que a las 7 am ya ha salido el sol, y a las 20 horas ya es de noche. Y si escuchas la radio española, la confusión siempre flota en el ambiente. Ejemplo es el noticiario del mediodía,  que llega a la hora del vermuth, o  el futbol de la champions que  empieza a la hora de la merienda.  Así no se puede vivir. 

Pero que esto no se lea como quejas, sino como la simple constatación una  realidad diferente a la que estamos acostumbrados a vivir.  Y ahora  vamos a disfrutar de los recuerdos y de los retratos.
Tras bordear el cabo de S. Vicente, y poner rumbo norte, la costa se asalvaja más a cada paso, y así, sin andar mucho  llego a Carrapateira. Un pequeñito pueblo, flanqueado por playas a ambos lados. Amplios arenales rodeados por verdes colinas, acantilados y un oleaje perfecto para el surf.




Tras dejar la costa, una buena internada hacia el interior me deja en Beja. Ya estamos en el Alentejo, la región más grande y más pobre de Portugal, pero puede que la más bella.  Una gran llanura de campos, verdes  o dorados según  la época, y plagada de castillos y fortalezas, herencia de tiempos pasados de conquistas y reconquistas.




Y llegamos a Évora, ciudad Patrimonio de la Humanidad y símbolo de  oferta y diversión  que nunca falla. Desde  andar entre megalitos  de 7000 años  hasta contemplar el artístico rostro de la muerte




pasando  por templos romanos descubiertos en el s.XIX, tras siglos de permanecer ocultos entre los muros de la muralla que rodea  toda la ciudad



 ó iglesias privadas de la  nobleza, de las  alicatadas hasta el techo, y de las pocas fotografiables



Con la llegada de la Semana  Santa, vuelvo a encontrar alguna autocaravana española, que desde Sanlucar de Barrameda no veía.  La ciudad se llena de turistas y autocares, y yo tomo rumbo a Monsaraz, una pequeña aldea encaramada en un cerro amurallado a los pies del embalse más grande de Europa, Alqueva.  Las vistas infinitas de los campos y de las cienes y cienes de islas que decoran el embalse son un espectáculo difícil de recoger en una foto.





El próximo paso  es cruzar la frontera  afrontar la siguiente tramo de la ruta: Extremadura.


Saludos, besos y abrazos a todos.  Vuestra compañía siempre reconfortante es bien recibida.




martes, 24 de marzo de 2015

ALGARVE: MI PRIMER PORTUGAL

15 de marzo de 2015:
Se acaba la semana, mi primera semana en Portugal, lugar que nunca visitado. Y tras una semana, pocas conclusiones se pueden extraer, aunque  se puede ir confeccionando una opinión, pues  como culo,  todos tenemos una.

Cierto aire de decadencia generalizado flota allá por donde paso.  Las carreteras, cual castigada piel, se agrieta y se deshace, se ablanda y se bachea,  y solo se intenta mantener con simples parches actuando como tiritas. La mayoría de  edificios de vivienda son de las décadas de los 70 y 80, y los monumentos  recuerdan un cierto estilo colonial.  Todos ellos, igual que las carreteras, reflejan el paso del tiempo y las inclemencias meteorológicas, mostrando fachadas deslucidas, de pinturas desconchadas.

Pero no por todo esto deja de ser un país atractivo, simplemente es diferente. Y en la variedad está el atractivo. Sus iglesias han dado un cambio radical respecto a las andaluzas.  Aquí la mayoría son posteriores al gran terremoto de 1755 que arrasó el país. Y la imaginería ha dejado paso a un despliegue de recargados y dorados retablos que rebosan de las capillas, y a una decoración  mural que mezcla la madera policromada imitando al  mármol con el alicatado de azulados  azulejos, que a veces incluye  techos y bóvedas.  Es un estilo único, que dejará boquiabierto al más insensible, y que justificará la visita de una iglesia. No puedo aportar fotos  pues están prohibidas, pero si indicaros sus nombres por si la curiosidad os ronda.
-iglesia de S. Lourenço, en Almancil.
-iglesia da Ordem Terceira de S. Francisco, en Faro.
-iglesia da Misericordia, en Tavira.
-iglesia de S. Antonio, en Lagos.
Se suele pagar algo en todas las iglesias, y en las buenas no se permiten hacer fotos.

Y si aún con ésto lo de los monumentos no va con vosotros, siempre os queda un poco de naturaleza con el Parque Natural de Ría Formosa.  Este parque se extiende a lo largo de 60 km de costa, desde Cacela (casi en la frontera con España, hasta  Faro (capital del Algarve).  60 kms  de marismas, salinas, canales y lagunas separados del mar por un cordón dunar que crea islas y playas, donde las aves encuentran  refugio perfecto.

Pero las aves no son las únicas que encuentran refugio aquí. También muchos jubilados europeos llegan hasta aquí para disfrutar de los suaves inviernos. Aquí si que encuentran  todos los servicios necesarios para funcionar con sus autocaravanas. Durante  esta semana  ni una nube en el cielo y 20-25ºC durante el día, aunque las noches aprietan un poco, y alguna mañana me he levantado con 7ºC en el termómetro.

Fue cruzar la frontera y cambiar totalmente la perspectiva de viaje.  Autocaravanas por todos lados y áreas de servicio en cada pueblo, que además siempre ofrecía un mínimo aliciente turístico.
Sea una fortaleza en Castro Marim



Sea unas vistas sobre el Parque Natural desde la altura de Cacela



Tavira fue el primer pueblo con cara y ojos, y con algo de recorrido, tanto artístico como natural.




Y Faro, la capital, fue la siguiente parada. Hasta el momento las playas siempre han estado lejos de la población, pues el Parque siempre se encuentra entre ambas zonas, y el ambiente turístico escaso.



Pero paseando y asomándose por los rincones  siempre se encuentras cosas  diversas y espectaculares





  
22 de marzo de 2015:
Es domingo, y se acaba otra semana, otra semana más en el reino de los vivos. Otra semana más aprendiendo y asimilando la vida portuguesa. Y cada día se percibe una sensación más, cada día se repara en un detalle nuevo y diferente, y  se van acumulando hasta hacer de Portugal un país diferente.
-tienen pasión por los adoquines antiguos y nuevos, y los usan en todos los pueblos para aceras, pasos de cebra, calles, parquines. Y si estéticamente es aceptable, andar o ir en bici finalmente se hace  más molesto.
-La hora es la misma que en Canarias:  amanece a las 6 y es de noche a las 19. El turisteo se hace más difícil, la Champions empieza a las 19.45h y a las 21.30, ya lo tienes todo hecho, incluido cenar.
-La crisis se nota, con la gasolina más cara que en España: el litro de gasóleo   1.25 €,  el de cerveza 2 €,  23% de IVA en los restaurantes,  y la comida algo  cara en los supermercados.
-El personal  no da problemas, y es bastante fácil entenderse con ellos, pero cuando hablan entre ellos les brota la herencia  que los moros les dejaron,  al igual que a los andaluces: hablan muy alto, muy rápido y no se les entiende nada.


Cansado de tanta costa, arena y marismas unos días en el interior  me regalan el pueblo de Silves





donde todo gira alrededor de su colina fortificada y su catedral.  Sus empinadas calles de pulidos adoquines se hacen imposibles con cuatro gotas. Las nubes y los chaparrones  ya no me abandonaran hasta hoy,




aunque también he podido disfrutar de ratos de sol.




Me he saltado todas la ciudades “altamente”turísticas, con rascacielos que recuerdan a Benidorm, y donde la oferta que se espera solo es playa,  comida y hora happy. 
La vuelta a la costa ha sido en Lagos, donde puedo comprobar directamente que la oferta turista es la que mis expectativas esperaban: playas, restaurantes, bares, monumentos, naturaleza. Aquí en Lagos  la oferta es la iglesia de S. Antonio, sus  largas playas y como plato especial  los esculpidos  y oradadados   acantilados de Ponta da Piedade.






En Sagres los acantilados de 50 metros se convierten en un continuo, salpicados de pequeñas playas.
En un gran saliente de estos acantilados, la fortaleza , con su gran muralla, protege su acceso.





Y para celebrar un mes sin problemas, el retorno de la primavera y que el Barça ha ganado me tomaré una copita en el mágico y sagrado cabo San Vicente, el extremo de la costa, la punta de la Península, punto y  final de este viaje por la costa algarviana.





Ahora tomaré rumbo al interior, atravesando la región del Alentejo, para retornar a España por Zahínos (Badajoz).